
Suena el despertador, tengo sueño.
Pensamientos recorren mi cabeza, mientras mi cuerpo sigue atrapado entre las sabanas. Vienen recuerdos a mi cabeza y yo me pregunto hacia adonde se dirije la gente...qué es aquello que ganaremos sabiendo levantarnos temprano, trabajando, comprando, comiendo, riendo de aquello que se debe reír, leyendo aquello que debe ser leído, llorando aquello que debe ser llorado...
Suena el despertador y pienso cual será mi juicio, cuando llegará el día en que la verdad aparezca ante mis ojos para dictar sentencia acerca de lo que estoy haciendo, y aquello que no.
Maldito sea el mar de incertezas que lleva mi vida, sin embargo cada día me siento más capitán de mi propio barco, un viento cálido sopla en las velas de mi vida y ese viento tiene un nombre, una sonrisa, una piel.
El viento sopla y me trae tu recuerdo, aquella primera mirada, aquel primer beso. Ese viento me trae esperanzas de que no cesará de soplar hasta que me lleve a un puerto seguro, el de tus brazos.


