Enciendo un cigarro, y junto a la primera bocanada de humo, aparecen los recuerdos. Aquellos que me hablan de ti, que me hablan de nadie...buscando en mi cabeza se amanecen imágenes de lugares difíciles en los que la soledad se hace evidente, lugares que muchas veces me han enseñado cosas.
No sé si he aprendido lo que he debido aprender; no sé si he visto lo que debí ver, tampoco sé si he vivido lo que debía ser vivido y menos sé si he sentido lo que tendría que haber sentido...hay noches en que siento que todo ha sido inútil...y hay atardeceres en que siento que cada segundo, cada respiro, cada mirada me ha dejado entrever algo maravilloso y mágico. Hay atardeceres en los que creo en la magia.
Muchas veces he sentido la soledad, hay veces en que ya no la deseo como compañera; sin embargo hasta hoy, sólo ella es la que conoce mis más profundos secretos, todas mis grandes alegrías y tristezas las he compartido con ella, ella me ha acompañado en mis viajes y nunca he dejado de sentirla a mi lado; sin embargo hay días en que me abandona.
Existen días en mi vida que comienzan con un abrazo, en los que desayuno besos y caricias. Días maravillosos en los que una mirada especial me rodea, me envuelve y me sonríe, días especiales los cuales atesoro en lo más profundo de mi alma, días que me paso en la cama junto a ti, compartiendo, riendo y soñando...
Quiero que tus labios besen los míos y quiero que mis besos sean tuyos. Quiero poder abrir mis ojos y contemplarte en silencio, como duermes con tu boca abierta, contemplar como murmuras lenguas imaginarias y palabras al azar mientras duermes. Quiero poder vigilar tu sueño, quiero poder verte amanecer.
Llegado el momento, dejaré que beses mis ojos para que te hagas inolvidable, para sellar así tu entrada a mi corazón.
Para que compartamos juntos la primavera que traen tus ojos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario